Un agente no es un chatbot con más botones
La diferencia aparece cuando el sistema puede actuar. Qué cambia en el diseño de producto cuando dejamos de pedir respuestas y empezamos a delegar trabajo.
La diferencia de diseño aparece cuando un sistema puede actuar sobre el trabajo.
Un chatbot responde. Un agente puede proponer, decidir o ejecutar una parte del proceso. Esa capacidad cambia la experiencia, la confianza y la responsabilidad. No basta con añadir botones a una conversación.
Responder, proponer y ejecutar son comportamientos distintos
Cuando pedimos una respuesta, controlamos el siguiente paso. Cuando delegamos una acción, cedemos parte de ese control. El diseño tiene que hacer visible qué está ocurriendo: qué se ha propuesto, qué se ha hecho y qué queda pendiente.
Delegar requiere un objetivo y un límite
Sin un objetivo claro, el agente improvisa. Sin un límite, el agente puede ir demasiado lejos. Una buena experiencia define ambos: para qué actúa y hasta dónde puede llegar antes de pedir ayuda.
La experiencia debe explicar qué ocurre
La persona necesita entender el estado del trabajo. No solo el último mensaje. Qué información usó el sistema, qué decidió y por qué se detuvo — o por qué no.
La persona debe poder corregir, detener o recuperar
Delegar no significa desaparecer. Tiene que haber formas de intervenir: corregir una decisión, detener una secuencia, recuperar un estado anterior. Si eso no existe, la autonomía se convierte en riesgo opaco.
La calidad se evalúa sobre el trabajo realizado
No basta con medir si la respuesta “suena bien”. Hay que mirar el resultado en el trabajo real: ¿se resolvió la tarea?, ¿hizo falta supervisión?, ¿qué errores se repiten?
Un ejemplo: preparar una propuesta
Imagina un producto que ayuda a preparar una propuesta para un cliente. El sistema puede consultar información autorizada, redactar un borrador y señalar qué datos faltan.
Las decisiones de diseño incluyen qué fuentes puede utilizar, qué cambios puede proponer y qué necesita aprobación antes de salir del sistema.
La experiencia debe distinguir el borrador del resultado aprobado y permitir revisar o corregir el trabajo.
Este ejemplo es ilustrativo.
Qué aporta el sistema de diseño
Un sistema de diseño puede aportar componentes, patrones y reglas para que el resultado sea coherente. También debe dejar claro qué decisiones requieren contexto y revisión humana.
Los componentes no bastan por sí solos para garantizar una experiencia correcta.
Ejercicio
Elige una tarea de tu producto. Describe qué puede hacer el agente, con qué información, bajo qué límites y cuándo debe pedir ayuda.